Trump reconoce hablar de Biden con presidente de Ucrania

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconoció el domingo que habló sobre el exvicepresidente Joe Biden durante una llamada en julio con el presidente de Ucrania, mientras los demócratas endurecían los llamados a investigar el contacto de Trump con el líder extranjero.

Mientras hablaba con periodistas antes de partir de la Casa Blanca para eventos en Texas y Ohio, Trump continuó defendiendo su llamada del 25 de julio con el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, pero dijo que durante el intercambio se habló sobre el aspirante presidencial demócrata.

“Tuvimos una gran conversación. La conversación que tuve fue en gran medida de felicitación, fue en gran parte corrupción, toda la corrupción que tuvo lugar, fue en gran parte el hecho de que no queremos a nuestra gente como el vicepresidente Biden y su hijo (abonando a la corrupción) “, dijo Trump a los periodistas.

CNN informó anteriormente que Trump presionó a Zelensky en la llamada para investigar al hijo del exvicepresidente Biden, Hunter, según una persona familiarizada con la situación. Esa llamada también fue parte de una denuncia de un informante presentada al Inspector General de la Comunidad de Inteligencia, dijo a CNN otra persona familiarizada con la situación.

No hay evidencia de irregularidades por parte de Joe o Hunter Biden.

Trump previamente criticó la llamada “Caza de brujas ucraniana”, mientras que Biden acusó al presidente de abusar de su poder para “difamarlo”. El domingo, el presidente dijo que espera que funcionarios divulguen detalles de la llamada, pero criticó al informante responsable de presentar una queja.

Más tarde el mismo domingo, la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, emitió una fuerte advertencia a la administración Trump, que se ha negado a entregar la queja de denunciantes, diciendo que “entrará en un nuevo capítulo grave de ilegalidad” si la resistencia persiste.

La advertencia, compartida en una carta a todos los miembros de la Cámara, llega después del rechazo de la semana pasada del Director interino de Inteligencia Nacional Joseph Maguire para entregar la queja al Congreso. En su carta, Pelosi dijo que si las negativas de la administración continúan, constituiría un “posible incumplimiento grave de los deberes constitucionales” por parte de Trump y llevaría al Congreso “a una nueva etapa de investigación”.

Pelosi fijó una fecha límite para que Maguire entregue la queja completa a la Comisión de Inteligencia de la Cámara durante su aparición programada para el jueves.

La carta de la líder demócrata amenaza con una investigación en un momento en que la Casa Blanca ya se enfrenta a investigaciones de la Cámara en múltiples frentes y una investigación de juicio político por parte de la Comisión Judicial de la Cámara. Hasta el momento, la administración Trump se ha dividido sobre cómo manejar los detalles de la llamada, pero cualquier investigación liderada por la Cámara sobre el contacto del presidente con Ucrania podría encontrar una resistencia significativa de la Casa Blanca, ya que ha bloqueado muchas de las investigaciones del Congreso que ya están en marcha.

Presión por un juicio político

Al considerar la controversia este domingo, el presidente de la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes, Adam Schiff, dijo que el juicio político “puede ser el único remedio” a la negativa de Trump a hacer pública la denuncia y la transcripción de la llamada telefónica.

“Si el presidente esencialmente está reteniendo ayuda militar al mismo tiempo que está tratando de engañar a un líder extranjero para que haga algo ilícito que proporciona suciedad sobre su oponente durante una campaña presidencial, entonces ese puede ser el único remedio equivalente al mal que representa esa conducta”, dijo Schiff a Jake Tapper de CNN, sin llegar a pedirle al Congreso que inicie inmediatamente los procedimientos.

Schiff, quien hasta ahora se ha resistido a unirse a otros demócratas para solicitar un juicio político, le dijo a Tapper que ha sido “muy reacio” a presionar para que se entable un proceso contra el presidente porque lo ve como un “remedio de último recurso”, pero también dijo que el presidente no tiene la autoridad “para entablar discusiones encubiertas”. El aparente giro del presidente de la comisión hacia el juicio político viene después de la presión de otros miembros de su partido, incluida la senadora de Massachusetts Elizabeth Warren y la representante de Nueva York Alexandria Ocasio-Cortez, para comenzar los procedimientos.

El viernes, Warren, quien compite por la nominación presidencial de su partido, tuiteó que “el Congreso es cómplice” al no iniciar los procedimientos de juicio político contra Trump después de que se supo que presuntamente había presionado a Zelensky para que investigara a Hunter Biden.

Haciéndose eco de los sentimientos de Warren, Ocasio-Cortez sugirió en un tuit el sábado que la “negativa de su partido a iniciar un juicio político” contra Trump era un escándalo aún mayor que lo que, según ella, era el “comportamiento infractor de la ley” del presidente.

Cuestionado el domingo por Tapper respecto a que Trump mantuvo en privado las conversaciones con líderes extranjeros, Schiff dijo: “Bueno, no si esas conversaciones implican corrupción o criminalidad potencial o apalancamiento que se usa para obtener ventajas políticas contra los intereses de nuestra nación”.

“Esta sería, creo, la violación más profunda del juramento presidencial del cargo, ciertamente en esta presidencia, lo que dice mucho, pero tal vez en casi cualquier presidencia. No hay ningún privilegio que cubra la corrupción. No hay privilegio para participar en discusiones poco claras”, dijo, y agregó que no está seguro de que la llamada sea el tema de la queja.

La Casa Blanca, dividida

El ministro de Relaciones Exteriores de Ucrania, Vadym Prystaiko, dijo a periodistas el sábado que no creía que Trump hubiera intentado presionar a Zelensky durante la llamada de julio, pero no llegó a decir que el tema del hijo de Biden no se planteó.

El presidente describió el domingo su conversación con el presidente ucraniano como “cálida y amigable” e instó repetidamente a los periodistas a mirar a Biden y los demócratas, quienes dijo, sin aportar pruebas, “han hecho cosas muy malas”.

Pero aunque el presidente sugirió que estaba abierto a dar a conocer la conversación, al decirle a periodistas que “Espero que puedan sacarlo”, el secretario de Estado Mike Pompeo dijo que no hay evidencia de que tal acción “sea apropiada” en este momento.

“No publicamos transcripciones muy a menudo. Es un caso raro”, dijo Pompeo el domingo en ABC “This Week”. “Esas son conversaciones privadas entre líderes mundiales y no sería apropiado hacerlo, excepto en las circunstancias más extremas. No hay, no hay en este momento evidencia que sea apropiada”.

El secretario del Tesoro, Steve Mnuchin, también intervino, diciéndole a Tapper el domingo que cree que publicar la transcripción “sería un precedente terrible”, argumentando que “las conversaciones entre líderes mundiales deben ser confidenciales”.

Sarah Westwood, Manu Raju Caroline Kelly contribuyeron a este informe.

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