Razones de un petróleo que parece no recuperarse

Los analistas creían, a mediados de año, que el mundo experimentaría una suerte de nuevo auge petrolero. Economías emergentes que ven en las materias primas gran parte del sustento de sus economías se frotaban las manos por lo que pudiera ocurrir a cierre de año.

Y el optimismo se mantuvo a pesar de coyunturas tan delicadas como la guerra comercial que iniciaron Estados Unidos y China en marzo de este año.

Sin embargo, la situación cambió drásticamente desde mediados de octubre. Mientras que el 3 de octubre el material se cotizó a 86,29 dólares, el pasado 24 de diciembre cayó estrepitosamente hasta los 50,47 dólares.

Eso supuso que en 82 días el barril referencia Brent (medida que utiliza Colombia) perdió el 41,5 % de su valor. Una puja de intereses económicos en la que Estados Unidos aparece como gran protagonista se considera, tal vez, como la razón más importante para explicar el fenómeno.

Algunas explicaciones

“Los precios del petróleo están artificialmente muy altos”, esa podría considerarse como la frase icónica del presidente Donald Trump que dio inició a una cruzada liderada por Estados Unidos para empujar hacia abajo los precios del barril de crudo.

Tradicionalmente la nación norteamericana había sido una de las potencias que más compraba el material “eso cambió, pasó de ser gran comprador a gran productor del material. Fue sin duda una de las estrategias más importantes dentro del mercado para mitigar ese golpe que estaba sintiendo por la subida de precios”, explicó Amylkar Acosta, exministro de Minas y Energía.

La Administración de Energía de Estados Unidos informó a inicios de noviembre que la producción de barriles de petróleo, durante agosto, llegó a 11,3 millones diarios, cifra que le dio para convertirse en la nación más importante de ese segmento.

Las consecuencias de esa noticia se tradujeron en que el mercado empezó a experimentar una caída anunciada, la razón: hubo más crudo circulando en los mercados internacionales y Estados Unidos salió como uno de los países más atractivos para la compra de esa materia prima.

De ahí también la intención de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep) por recomendarles a sus aliados una reducción en la producción de barriles, con la idea de reducir la oferta y de esta manera estimular una posible alza de precios.

Todo parecía estar claro para que ese fuera el plan a seguir, y la reunión que sostuvo el organismo el pasado 6 de diciembre ayudaría a que esa meta empezara a trabajarse.

Sin embargo, al cierre de la sesión no se llegó a un acuerdo, lo que generó aún más incertidumbre e hizo que el material siguiera cayendo en su precio. El 6 de diciembre de este año, como coletazo, el material de referencia Brent se desplomó 4,8 % respecto a la sesión del 5 de diciembre (ver Paréntesis).

“La Opep no ha sabido cómo responder para aumentar esa caída en el precio del petróleo. La presión que ha hecho Estados Unidos en la búsqueda por ganar esa batalla ha dado resultados. Se ha fallado en dejar alimentar ese nerviosismo y además no parecen ser muy claros los pronósticos y cómo sería un mundo sin petróleo”, explicó José Roberto Acosta, experto en economía internacional y profesor en el Cesa.

Ese nerviosismo internacional del que habló Acosta no fue otra cosa que, finalmente, la guerra comercial entre Estados Unidos y China sí le pasó factura a la caída del petróleo.

El fenómeno empezó a darse desde el 9 de agosto de este año, alimentado por una cadena de anuncios que no representaron un buen augurio para la economía mundial.

Ese día el Banco Central Europeo (BCE) aseguró que el conflicto agudizaría el riesgo de caída para la economía mundial. Al mismo tiempo el Fondo Monetario Internacional recortó su estimación de crecimiento para América Latina en 0,4 puntos porcentuales, de cara a cierre de este año.

La tendencia, según los analistas, seguirá siendo la misma para cuando termine 2018. El precio del petróleo podría sufrir un incremento en la medida en que la Opep plantee una estrategia más clara para aumentar la producción del material, además de que se empiece a alivianar la disputa entre China y Estados Unidos.

Optimismo

La agencia de noticias Reuters, citando al ministro de Energía ruso, Alexander Novak, indicó que los precios del petróleo, que cayeron en más de un tercio este trimestre, se estabilizarían en la primera mitad de 2019.

“Creo que durante el primer semestre, debido a los esfuerzos conjuntos que fueron confirmados por los países de la Opep y no Opep, la situación será más estable y equilibrada”, declaró Novak.

El funcionario destacó que no hay propuestas para una reunión extraordinaria con la Opep, mientras que atribuyó la caída en los precios del petróleo a factores macroeconómicos.

“Esos son los factores fundamentales: la disminución de la demanda en la temporada de invierno y, por supuesto, la macroeconomía, ya que hemos presenciado una caída en la actividad económica mundial en el final del año y una caída en los mercados bursátiles”, concluyó.

Fuente:elcolombiano.com

-->