Qué pasaría si gana Mauricio Macri o Alberto Fernández

La polarización entre los principales candidatos, Mauricio Macri y Alberto Fernández, será uno de los ejes centrales de las elecciones 2019. Todo parece indicar que el presidente (con la novedad de Miguel Ángel Pichetto como compañero de fórmula) y el exjefe de Gabinete (con Cristina Fernández de Kirchner como vice) serán los postulantes más votados en las generales de octubre y probablemente, si los sondeos son correctos, en el balotaje del 24 de noviembre. 

La economía será el eje de campaña central: las expectativas están ubicadas en si los candidatos pueden resolver los problemas de la inflación, la devaluación y la pérdida del poder adquisitivo del salario. Fue la crisis económica la que hizo caer al líder de Cambiemos en las encuestas, y la relativa calma de las últimas semanas (gracias a la relativa estabilidad cambiaria y a una leve desaceleración de los precios) le permitió recuperarse de cara a las PASO.

Antes de diagramar el programa económico para 2020, los candidatos deberán seguir la evolución de las variables en lo que queda del año. Los mercados no son ajenos a las expectativas electorales: parte de la calma actual se debe «al gesto» de Cristina al elegir a un postulante presidencial más amigable para las empresas, y resta ver si la reacción favorable de los mercados a la fórmula Macri-Pichetto se extenderá en las próximas semanas. Sin embargo, una nueva caída de la imagen de Mauricio Macri, o una diferencia importante en las primarias sería una mala señal para los inversores que apuestan a Cambiemos y hasta podría generar una nueva corrida y mayor fuga. Los analistas consultados por PERFIL coinciden ante este panorama y admiten que, gane quien gane, el próximo presidente deberá enfrentar el mismo tipo de problemas y aplicar soluciones no muy alejadas de la ortodoxia.

Si gana Alberto Fernández

Federico Furiase, economista director de EcoGo, opinó que en primer lugar habrá un contexto de “equilibrios múltiples” posibles, que dependerán en gran medida de lo que suceda en las PASO y de lo que se traduzca en las encuestas políticas. Si se ampliara la intención de voto de la fórmula Fernández-Fernández, el analista consideró, “vamos a tener una mayor presión cambiaria, tasas de interés más altas y un riesgo país que puede llegar a los 1000 puntos básicos”. Además, habló de un Banco Central forzado a vender más reservas, “que podría llegar a vender hasta 10 mil millones de dólares”.

“La economía podría tener una caída más profunda todavía porque el programa monetario se haría más contractivo, lo que implica la absorción de pesos y tasas de interés más altas para defender al dólar”, consideró Furiase ante la consulta de PERFIL. Ante un eventual regreso del kirchnerismo al poder, el mercado espera «control de capitales, y un programa de reestructuración de la deuda», sostuvo.

Gustavo Quintana, operador de cambio en PR, opinó que la desconfianza de los inversores radica en quién tomaría las decisiones en caso de un triunfo de Unidad Ciudadana, si Cristina o Alberto Fernández: “Hay cierta desconfianza de los mercados con el antedecente de cómo se manejó en el gobierno anterior. Seguramente las medidas que tomen no serán muy pro mercado e impactarán en el tipo de cambio y en el resto de las variables”, señaló a este medio.

Para Hernán Letcher, contador y director del CEPA (Centro de Economía Política Argentina) un triunfo de Fernández-Fernández plantea dos temas centrales: por un lado la negociación con el Fondo, no solo con los vencimientos sino también si el organismo aprueba tomar decisiones en materia de políticas económicas que permitan hacer crecer la economía. «Entiendo que Alberto Fernández no quiere implementar todos los controles cambiarios que alguna vez supo tener el país, pero imagino que regular la entrada y salida de capitales sería una decisión inevitable. Es algo que su equipo económico imagino que debe estar trabajando para reducir el impacto que pueda tener», estimó. 

En palabras de Victoria Giarrizzo, economista, investigadora de la UBA y autora de “Atrapame si puedes, el secreto de la inflación argentina”, la única forma en que una gestión de Alberto Fernández podrá combatir los ataques del mercado será «con crecimiento, inversiones productivas y mostrando capacidad de generar divisas». La probabilidad de que puedan hacerlo, opinó, «debería ser mayor a Macri, porque la visión de la economía del kirchnerismo es algo mas funcional a la economía productiva». 

Si gana Mauricio Macri

En dialogó con PERFIL Giarrizzo evaluó que al ser Mauricio Macri «el preferido por el establishment», el riesgo país se debería mover más por los resultados económicos que por los egoísmos y especulaciones del mercado. «En ese caso, si Macri logra hacer crecer la economía y las exportaciones, el dólar y el riesgo país deberían mantenerse sin saltos bruscos», pronosticó la docente. 

Sin embargo, aclaró que las probabilidades que el jefe de Estado pueda lograr ese panorama no son muy altas, y lo atribuye a que «su visión de cómo es la dinámica económica no es funcional a la actividad económica». En términos de deuda, señaló la economista, «con Macri va a seguir creciendo hasta que el mercado diga basta» y opinó que para Cambiemos ese indicador no es un problema. «Lo siguen mirando como el mal necesario por la herencia recibida en vez de como resultado de que la gestión económica fue igual o peor a la de los últimos años del kirchnerismo», sostuvo.

Damián Di Pace, economista y director de la consultora Focus Market, admitió que Macri es visto “más favorablemente” ante los mercados frente al kirchnerismo por los problemas de la gestión anterior para pagar la deuda. Pero destacó que cualquier ganador tendrá que afrontar ese mismo escenario. “Me parece que tanto Fernández como Macri van a ir a un plan de facilidades extendidas”, explicó a este medio.

“Al negociar con el Fondo se van a requerir reformas estructurales en la economía en términos de lo laboral, jubilatorio y previsional”, enumeró el analista. Esos tres temas, consideró, van a estar en la agenda de la misión del FMI a la hora de extender el financiamiento y el repago de la deuda. En ese punto, un estudio de su consultoramuestra que el líder de Cambiemos aparece como el más viable para llevar esas reformas a cabo, aunque no es visto como posible agente de crecimiento económico y control de la inflación. Para resolver esa problemática, según la encuesta online de 1800 casos, los consultados eligen a Alberto Fernández.

Letcher opinó que, si gana Macri, habrá «un escenario muy adverso». «Lo que expresa el riesgo país es un reconocimiento explícito de la imposibilidad de pago futuro de los compromisos asumidos, y eso está relacionado con el magro crecimiento económico. No veo razón para que la actividad económica vaya a crecer», evaluó.

Llegar a octubre. Sobre el panorama actual, los analistas coinciden en que si se mantienen las mejoras en términos de inflación y la calma cambiaria, Mauricio Macri crecería en las encuestas, lo que a su vez generaría una especie de «círculo virtuoso» porque calmaría al mercado. “Si la tranquilidad del dólar que estamos viendo empieza a mostrar mejoras en las encuestas para Macri, eso logra reforzar la calma del tipo de cambio y se refleja en una inflación que rompa el piso del 3% y baje hacia el 2% mensual, ahí el riesgo país podría aflojar por debajo de los 900 puntos básicos”, explicó a PERFIL el director de Eco Go. La calma cambiaria, coincidió Quintana, favorecería la estrategia del gobierno y la posibilidad de reelección.

Letcher consideró que, de cara a octubre, los resultados de las PASO tendrán impacto en la economía también si son números desfavorables para Macri: «Hay vencimientos importantes de bonos en pesos después de las primarias de agosto, y los inversores extranjeros saben que ese negocio tiene una fecha de vencimiento. Si las PASO son muy adversas a Macri, eso va a acelerar la decisión de dolarizar sus propias carteras», previó.

Para 2020, la economía argentina enfrenta dos grandes problemas: el riesgo de espiralización de la inflación, y el endeudamiento en dólares del sector público, lo que obligaría a quien asuma a «moderarse». Desde antes incluso del anuncio de la fórmula Fernández-Fernández, el kirchnerismo buscó llevar calma a los mercados y desestimar la idea de un posible nuevo default en 2020. Incluso se habló de respetar el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. El propio Alberto Fernández, antes de postularse como precandidato, aseguró que “nadie” en el kirchnerismo piensa en ese escenario.

Las perspectivas económicas “no dejan margen para hacer populismo en 2020”, señaló Furiase. 

“Esas dos restricciones hace que cualquier agenda política tenga incentivos a mantenerse en un programa con el acuerdo con el Fondo. Cualquier alternativa política, incluso Alberto Fernández, tienen incentivos para moderarse, reabrir el mercado y tratar de renegociar los vencimientos de deuda con el Fondo”, estimó en ese sentido Furiase.

Para Di Pace, desde el punto de vista del tipo de cambio, también se dará una situación muy similar para quien sea que asuma. “Seguramente quien gane va a enfrentar inevitablemente un escenario de ajuste del tipo de cambio. Hoy tenemos un dólar planchado y si se le quiere dar mayor actividad a la economía se va a tener que modificar la tasa de interés, que hoy por hoy es altísima”, estimó.

En palabras de el economista de Eco Go, las perspectivas “no dejan margen para hacer populismo en 2020”. Quintana también lo definió como un escenario complejo para cualquier gobierno. “La carga de deuda sigue siendo importante, la dificultad de acceso de Argentina a los mercados internacionales seguirá siendo difícil por factores propios y externos. No va a ser fácil”, previó.

A.G./F.F. 

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