Los obispos alertan del riesgo de un Brexit abrupto

Expresaron su preocupación por el “gran impacto” que puede tener, en especial para los sectores más pobres.

Un grupo de obispos de la Iglesia de Inglaterra alertó este miércoles del «gran impacto» que la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE) sin acuerdo puede provocar en los más desfavorecidos, después de que el primer ministro británico, Boris Johnson, haya solicitado a la reina Isabel II la suspensión del Parlamento.

En una carta abierta, los más de veinte obispos firmantes exponen sus «preocupaciones específicas» ante el posible escenario de un Brexit abrupto, que, según señalan, puede tener un «costo potencial» para «los menos resistentes a las crisis económicas».

La advertencia se produce en medio del terremoto político que ha causado el pedido de Johnson a la reina para que permita el cierre del Parlamento a partir del 10 de septiembre. La soberana ya aceptó el pedido, una medida inédita que busca impedir que los diputados contrarios a dejar la UE sin ningún tipo de pacto pongan en marcha la legislación necesaria para evitarlo.

«El gobierno cree que abandonar la UE el 31 de octubre es esencial para restaurar la confianza. Sin embargo, es poco probable que irse sin un acuerdo, independientemente de las consecuencias, conduzca a la reconciliación o la paz en un país fracturado», indican los obispos.

En su opinión, es «esencial» respetar el resultado del referéndum de 2016, en el que una ajustada mayoría de los británicos votó por abandonar la UE, pero precisan que tanto «la democracia» como «el debate comprometido» no terminan «tras el recuento de votos».

«La soberanía del Parlamento no es solo un término vacío, se basa en instituciones que deben ser honradas y respetadas: nuestra democracia está en peligro por el desprecio displicente de estas», afirman los líderes religiosos.

El texto agrega que el arzobispo de Canterbury, Justin Welby, ha mostrado su disposición a presidir un foro de ciudadanos que aborde la salida del bloque comunitario «sin perjuicio de ningún resultado en particular», de modo que -sostienen- «se escuchen todas las voces en el debate actual sobre el ‘brexit'».

«Los pobres, los ciudadanos de la UE en el Reino Unido y los ciudadanos británicos en Europa deben ser respetados. La frontera irlandesa no es un simple tótem político y la paz en Irlanda no es una pelota que los ingleses pueden patear: el respeto a las preocupaciones en ambos lados de la frontera es esencial», recalcan.

Fuente: EFE

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