Cuba tras nuevas sanciones de EEUU

La Casa Blanca busca castigar a Cuba imponiendo nuevas restricciones por apoyar al Gobierno de Nicolás Maduro

Este jueves, el gobierno de Cuba rechazó las nuevas restricciones impuestas por Estados Unidos sobre los viajes a la isla y dijo que su alianza con el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, -criticada por Washington-, «no es negociable». 

«La solidaridad de Cuba con el presidente constitucional Nicolás Maduro Moros, la revolución bolivariana y chavista y la unión cívico-militar de su pueblo, no es negociable», afirma el gobierno cubano en una declaración publicada en la prensa local.

Washington dictó el martes y puso en vigor el miércoles la prohibición de los viajes grupales educativos y los cruceros a Cuba, las formas más usadas por los estadounidenses para visitar la isla caribeña. 
Estas restricciones, que según la Casa Blanca buscan castigar a Cuba por su apoyo a Maduro, suponen un fuerte golpe a la economía de la isla, afincada en el turismo.

«Las recientes arremetidas contra Cuba se argumentan con nuevos pretextos. El más notorio entre ellos es la calumniosa acusación de que Cuba interviene militarmente en Venezuela, mentira que ha sido rechazada pública y sostenidamente por el gobierno cubano», detalla la publicación. 

«La pretensión continúa siendo arrancarle concesiones políticas a la nación cubana, mediante la asfixia de la economía y el daño al nivel de la población», sigue el texto, publicado pocas horas después de que el último crucero norteamericano abandonara La Habana.

Venezuela es el principal aliado político de Cuba desde hace casi dos décadas. También su principal suministrador de petróleo. 
Estados Unidos alega que Cuba sostiene militarmente a Maduro en el gobierno y exige la retirada del personal militar cubano, que la isla afirma no existe.

Cuba mantiene 20.000 colaboradores civiles en Venezuela, fundamentalmente médicos, según La Habana.

Esos colaboradores «seguirán allí mientras los acoja el pueblo venezolano, cooperando con esa nación hermana», dice la declaración. 
Las medidas dictadas por Washington se suman a otras puestas en vigor por la administración de Donald Trump, que desde su llegada a la Casa Blanca busca borrar el acercamiento con la isla que propiciara su antecesor, Barack Obama. 

«Cuba no se dejará amedrentar, ni distraer de las tareas esenciales y urgentes del desarrollo de nuestra economía y la construcción del socialismo. Estrechamente unidos, seremos capaces de enfrentar las adversidades más desafiantes. No podrán asfixiarnos, ni podrán detenernos», concluye el texto.

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